«El talento no se programa”: Planeta defiende la creación humana frente al algoritmo
Planeta reclama proteger el talento humano frente a la IA y celebra un récord histórico de participación en su premio literario
Barcelona, 14 de octubre de 2025.
A un día de conocerse el nombre del ganador del Premio Planeta 2025, el Grupo Planeta ha querido dejar claro su mensaje: la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, pero jamás podrá sustituir al talento humano. Así lo afirmó su presidente, José Creuheras, durante la rueda de prensa celebrada en el Palau de la Música Catalana, previa a la tradicional cena literaria de mañana en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC).
“Estamos hablando mucho de inteligencia artificial, pero el talento no se sustituye”, dijo con firmeza. Creuheras insistió en la necesidad de “proteger la propiedad intelectual de los autores” y de establecer normas claras que impidan que las herramientas de IA “se nutran de textos sin permiso de sus creadores”. A su juicio, las editoriales deben seguir siendo “compañeros de viaje de los escritores” y garantes de la creación original.

Una defensa del talento y la lectura como pilares de una sociedad mejor
El presidente de Planeta recordó que el grupo desarrolla tres grandes áreas —libros, educación y medios de comunicación— con un mismo objetivo: “contribuir a un mundo mejor”. “Una ciudadanía que lee hace mejores personas”, subrayó, destacando también el compromiso del grupo con la educación de más de 150.000 alumnos y con la información “rigurosa y veraz” en sus medios de comunicación.
Por su parte, el director general del área editorial, Jesús Badenes, reforzó el mensaje de protección al talento y añadió que “es urgente una normativa que garantice los derechos de los autores ante el uso de la IA”.
El auge de los jóvenes lectores: el 75% de los menores de 25 años lee habitualmente
Frente a la idea de que la juventud se ha alejado de los libros, los datos de Planeta dibujan un panorama optimista. Tres de cada cuatro jóvenes entre 14 y 24 años se declaran lectores habituales, y el porcentaje crece hasta el 84% entre las chicas. “Durante años se dudó de si la juventud leía o no. Hoy ya no es opinable: leen, y mucho”, afirmó Creuheras.
El sector del libro en España, según Badenes, ha crecido un 4% en el primer semestre de 2025, y desde la pandemia acumula un crecimiento del 39%, cifras sin comparación en Europa. El 77% de las ventas de libros físicos se realizan todavía en librerías, mientras que el comercio electrónico representa un 23%. Además, los audiolibros y los e-books suman ya un 7% de la facturación total.
“El papel está más vivo que nunca”, sentenció Badenes, convencido de que la lectura juvenil y la ficción se han convertido en los motores del sector.
Récord histórico: 1.320 manuscritos y un aumento también en la calidad
El Premio Planeta 2025 ha batido este año su récord absoluto de participación, con 1.320 novelas presentadas. Cuando se le preguntó si tanta cantidad equivalía a calidad, Creuheras fue claro: “Sí. Hay más originales que nunca, pero también hay más calidad que nunca”.
Durante sus 74 años de historia, el certamen ha recibido cerca de 29.000 originales, y este año, según el jurado, destaca tanto por la diversidad de voces como por la solidez literaria de las propuestas.

Los diez finalistas: entre la fantasía, la crítica social y el amor
La escritora Luz Gabás, miembro del jurado, fue la encargada de presentar a los diez finalistas de esta edición, cuyas historias reflejan, dijo, “las inquietudes y los desafíos del presente”: la soledad, la vivienda, las desigualdades sociales o la búsqueda de identidad, junto con una fuerte presencia de la fantasía y el romance.
Los títulos finalistas son:
- Todos ríen, de Noelia Espinar —una distopía de ciencia ficción con mirada crítica sobre la maldad cotidiana.
- Ghosting, de Salva Rubio —una historia sobre un autónomo atrapado entre la nostalgia de los 90 y un fantasma que habita su piso.
- Por su gran culpa, de Mauro Corti —un thriller periodístico sobre trauma, silencio y redención.
- No es tan fácil morir de amor, de Elvira Torres (seudónimo) —una novela romántica sobre una mujer atrapada en un matrimonio de apariencias.
- ¿No es hermosa la luna?, de Selene Noctis (seudónimo) —una historia trágica de amor con tintes fantásticos.
- Zoltar el mago, el pirata Roberts y una novela del oeste, de Keith Astra (seudónimo) —una propuesta metaliteraria que juega con los géneros.
- El color de la lluvia, de Sofía García (seudónimo) —una narración ambientada en la Galicia rural de posguerra, marcada por el descubrimiento de una hermana perdida.
- La muerte de la Diosa, de José Antonio Ariza Rodríguez —ambientada en la Edad de Bronce, aborda la discriminación de la mujer.
- El destino en la esfera de un reloj, de Enrique Alejandro Santoyo Castro —una historia de amor ambientada en tiempos de Felipe IV.
- Donde se escriben los nombres, de Blanca Montoya Landa —una novela ambientada en Sudáfrica sobre la culpa y el colonialismo.
La irrupción de la fantasía romántica o “romantasy” fue uno de los temas más comentados del encuentro. “En tiempos difíciles, necesitamos evasión, y eso lo encontramos en la fantasía y el romance”, apuntó Luz Gabás. Su compañera de jurado, Carmen Posadas, coincidió: “Es un reflejo de lo que ocurre en el mercado. Es el género que más crece en ventas”.
Badenes explicó que el fenómeno se ha visto impulsado por la prescripción en redes sociales, especialmente TikTok, y que “el 80% del éxito juvenil actual” se debe a esas plataformas. “Lo interesante —añadió— es que los jóvenes que empiezan leyendo romantasy acaban llegando a los clásicos”.
Un jurado de prestigio para una edición histórica
El jurado de este año está formado por José Manuel Blecua, Juan Eslava Galán, Luz Gabás, Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas y Belén López, directora editorial de Planeta. Blecua y Eslava Galán no pudieron asistir al acto por motivos de salud, aunque participarán en la deliberación final de forma telemática.
“El talento no se programa”
Con más de 46 millones de ejemplares vendidos el último año y un 65% de la población española que se declara lectora, Creuheras concluyó su intervención con una declaración que resume el espíritu del grupo:
“El talento no se programa. Hay que protegerlo, celebrarlo y darle voz. La inteligencia artificial puede ayudarnos, pero nunca sustituir lo que nos hace humanos: la creatividad.”