“Seis finalistas de España, Nicaragua, Perú y Argentina compiten por el gran premio literario de 100.000 dólares”
Cáceres respira literatura. No como una metáfora, sino como un hecho tangible que, del 22 al 25 de octubre, transformará a Extremadura en el corazón del español escrito y hablado. La VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, por primera vez celebrada en España, aterriza en Cáceres, Badajoz y Trujillo con la ambición de unir letras, territorio y turismo cultural bajo un mismo pulso: el de la palabra como destino.

Presentada en el Palacio de Linares, en Madrid, por la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, la Bienal se concibe como algo más que un encuentro literario: es una estrategia de proyección. “Una oportunidad para posicionar turísticamente las ciudades a través de la literatura”, afirmó Bazaga ante un auditorio repleto de escritores, editores y periodistas. Y es que la literatura, en esta edición, se entiende como motor económico, puente con Hispanoamérica y carta de presentación de una región que aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031.
El evento reunirá a nombres tan reconocidos como Manuel Jabois, Fernando Savater o Espido Freire, junto a una nómina plural de autores de ambos lados del Atlántico. Bajo la dirección de Raúl Tola, la Cátedra Vargas Llosa reivindica en Extremadura su vocación panhispanista, tendiendo un arco que conecta la tradición literaria latinoamericana con la herencia histórica extremeña. “Tiene todo el sentido que la Bienal llegue aquí —señaló Tola—; el primer Vargas que viajó a Perú en el siglo XVI partió de Trujillo”.

Pero más allá de la anécdota genealógica, lo que se juega en esta Bienal es una lectura de futuro. Extremadura se abre al mapa cultural internacional, mostrando su capacidad de acoger grandes eventos sin perder autenticidad. La literatura, como la tierra que la sostiene, se convierte en hilo conductor entre pasado y modernidad, entre la raíz y la palabra.

Cáceres, Badajoz y Trujillo no solo se preparan para recibir a lectores y escritores: también se convierten en escenario de uno de los premios literarios más relevantes en español, con 100.000 dólares para la mejor novela publicada en los últimos dos años.
Entre los finalistas que compiten por este galardón se encuentran:
Gioconda Belli (Nicaragua) con Un silencio lleno de murmullos.
Gustavo Faverón (Perú) con Minimosca
Ignacio Martínez de Pisón (España) con Castillos de fuego
Pola Oloixarac (Argentina) con Bad hombre
Sergio Ramírez (Nicaragua) con El caballo dorado
David Uclés (España) con La península de las casas vacías.
El fallo del jurado, presidido por Juan Manuel Bonet, se dará a conocer el 25 de octubre en el Gran Teatro de Cáceres.

La VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa que se celebrará entre el 22 y el 25 de octubre en Cáceres, Badajoz y Trujillo será «una oportunidad para posicionar turísticamente las ciudades a través de la literatura».
Con estos ingredientes —un gran premio, una nómina potente de autores y el despliegue cultural en tres ciudades— la Bienal refuerza su capacidad de no solo reunir a lectores y escritores, sino de transformar la geografía literaria en experiencia viva. Extremadura no será espectadora: será escenario.