Zapatero, Aznar y Rajoy, protagonistas en las nuevas memorias de Pedro J.

Del 11-M a la fundación de El Español: Pedro J. repasa su etapa más intensa

En enero de 2006, un atentado en la T4 de Barajas marca el arranque de este segundo volumen de las memorias de Pedro J. Ramírez. Testigo directo de los destrozos mientras esperaba un vuelo a Suiza, el entonces director de El Mundo revive aquel momento como punto de partida para una narración que recorre, con su estilo inconfundible, los episodios más intensos de la vida política española entre 2004 y 2015: la violencia de ETA, el 11-M, los dilemas de Zapatero ante el terrorismo, los costes políticos asumidos por la democracia y los choques internos que definieron aquellos años.

Como ya ocurriera en Palabra de director, el autor no esquiva las aristas: relata sus desencuentros con Zapatero pese a la relación de confianza que mantuvieron, su acercamiento a Aznar tras años de distancias, o el enfrentamiento con Rajoy a raíz de sus investigaciones sobre la corrupción en el PP. También desnuda la trastienda de su destitución en el periódico que él mismo había fundado y desde el que publicó exclusivas que cambiaron gobiernos. La obra concluye con su “renacimiento” y la creación de El Español, el medio digital desde el que sigue ejerciendo el periodismo con la misma energía combativa.

Pedro J. Ramírez, considerado por The Guardian «el periodista europeo más importante del último cuarto de siglo», ha dirigido durante más de cuatro décadas cabeceras como Diario 16, El Mundo y actualmente El Español. Reconocido con premios internacionales como el Montaigne o el Isaiah Berlin, ha compaginado la labor periodística con una intensa carrera como escritor, que incluye títulos sobre política contemporánea y ensayos históricos como El primer naufragio o La desventura de la libertad.

Y todo ello bajo una premisa que atraviesa su trayectoria:
«Una cosa tengo clara, y es que, en defensa del derecho a la información de los ciudadanos, seguiremos estando contra unos y otros, contra estos, aquellos y, por supuesto, también contra los de más allá. […] Este es el papel de la prensa plural e independiente. Esta es nuestra tarea, nuestra obligación, nuestro desafío: recordar todos los días a los españoles, mirándolos a la cara desde el ordenador, la tableta o el teléfono móvil, que, como bien dijo el presidente Manuel Azaña, nosotros somos nuestra patria