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«Vivimos en un momento en el que el ser humano no necesita moverse para sobrevivir y nuestras reservas energéticas alcanzan máximos históricos'

«Vivimos en un momento en el que el ser humano no necesita moverse para sobrevivir y nuestras reservas energéticas alcanzan máximos históricos"

"El ejercicio un muro contra le cáncer" Adrián Castillo, Javier S.Morales y Pedro Valenzuela . (ed. Espasa)

miércoles 24 de enero de 2024, 20:16h
"Todo comenzó con unas gallinas"

Cada año se diagnostican 280.000 nuevos casos de cáncer, principalmente de colon, recto, mama, pulmón y próstata. Pero ¿por qué tenemos cáncer? ¿Es el ejercicio un muro contra el cáncer? Adrián Castillo, Javier S. Morales y Pedro Valenzuela. En esta ocasión, hablamos con Adrián Castillo

—¿Todo comenzó con unas gallinas?

Pues se puede decir que sí, por lo menos para lo que nosotros hemos entendido de cuáles son los mecanismos que pueden llegar a explicar por qué la actividad física o por qué el ejercicio físico, puede llegar a ser metafóricamente entendido como un muro de contención contra el cáncer.

Y es que hubo un investigador, a principios de 1900, que hizo una serie de estudios muy interesantes en los que inyectaban a una serie de gallinas un virus con una serie de genes que predisponen hacia el cáncer, y siempre que lo inyectaban, pues estos virus, estas gallinas siempre desarrollaban cáncer. Pero después se vio en investigaciones posteriores que cuando se inoculaba siempre aparecía el tumor en zonas en las que había una serie de heridas o inflamación crónica de bajo grado. Es decir, estos genes se convirtieron en células protumorales.

Por supuesto los genes o el cáncer es una enfermedad genética, es imprescindible para que el cáncer progrese, pero tenemos que entender que el ambiente también condiciona las posibilidades de que una célula se pueda convertir en en protumoral o no tumoral.

El ambiente obesogénico que tenemos actualmente en la población mundial porque tenemos una pandemia de obesidad, crea un caldo de cultivo que es propicio para que estas mutaciones puedan llegar a convertirse en células malignas y por el contrario, la actividad física crea un caldo de cultivo que hace que el ambiente en el que estas células pueden llegar a crecer, se convierte en un ambiente infértil o que por lo menos pueda llegar a reducir la posibilidad de tener cáncer en el futuro.

Por supuesto, la actividad física o el ejercicio físico no reduce a cero el riesgo de tener cáncer porque tenemos muchos casos de personas que hacen deporte toda su vida y que por supuesto el cáncer tiene un factor azaroso, pero en estrategias de prevención, la educación física puede hacer que esas mutaciones puedan estar en estado latente durante mucho más tiempo que si no llevamos un estilo de vida totalmente saludable.

—Sufrimos esta pandemia en la que todos decidimos que teníamos que instalar un gimnasio en nuestra casa. Cuando empezamos a poder salir a la calle un tiempo determinado, el parque era un hormiguero de gente que corría. Sin embargo, ahora que hemos vuelto a la vida normal, se hace quizás menos deporte. Y no quiero decir con ello que haya mucha gente joven en los gimnasios, por ejemplo, que vayan a fortalecer esos cuerpos o esos músculos, que no sé si es el sinónimo de hago ejercicio, pero yo creo que nos hemos vuelto más sedentarios.

Absolutamente. Actualmente tenemos una segunda pandemia, después de la pandemia por COVID, tenemos una pandemia de sedentarismo y obesidad que va muy ligada al estilo de vida que tenemos actualmente y que es, a nivel epidemiológico. Es complicado luchar contra ella porque a lo largo de la historia de la humanidad el ser humano ha necesitado moverse para poder sobrevivir, tenía que ir a recolectar, tenía que ir a cazar o tenía que ir en busca de agua y esto es así.

Pero todos los descubrimientos que hemos ido haciendo, toda la tecnología que hemos desarrollado tenían como objetivo poder ahorrar o poder ser más eficientes a nivel energético y esto lleva a una paradoja y es que hemos llegado a un momento de la historia en el que el ser humano no necesita moverse para poder sobrevivir y esto hace que nuestras reservas energéticas en forma de grasa de la población mundial estén en máximos históricos. Entonces, ¿cómo podemos luchar contra una pandemia de sedentarismo que va ligada al estilo de vida actual? Nosotros actualmente no necesitamos movernos y nosotros nos hemos, por así decir, nos hemos tenido que inventar el ejercicio físico porque hace mil años o hace 1500 años o hace 2000 años o nuestros antepasados más lejanos, no tenían que hacer ejercicio físico porque tenían la actividad física: que es la rutina diaria de actividad que tú haces para mantenerte vivo.

El ejercicio físico es el invento que tenemos para poder quemar ese extra de calorías que nosotros vamos almacenando porque pasamos mucho tiempo sentados. Entonces, los niveles de sedentarismo están en picos históricos porque no necesitamos movernos para poder sobrevivir.

Entonces, tenemos que crear un modelo de sociedad en el que nuevamente el poder movernos sea una necesidad. Tenemos que hacer que la gente vaya a sus trabajos caminando o en bicicleta. Tenemos que ofrecer la posibilidad de que la gente tenga los gimnasios más cerca de casa. Tenemos que crear un modelo educativo en el que la actividad física sea un recurso primario para mejorar la salud de la población.

—¿Qué es el esposoma?

El esposoma son todos esos factores externos que hacen o que condicionan la salud de las personas, no sólo si somos sedentarios o si no somos sedentarios, es la contaminación, son todos esos factores externos que condicionan la vida de las personas y que no es únicamente nuestro ADN.

—Los tumores se curan más cada vez, pero no se trata de poder curar más sino poder prevenirlo; que no lleguemos a tener que curarlo.

Efectivamente, creemos que, y esto lo enseñó muy bien el tabaco, podemos desarrollar todos los mejores tratamientos para curar el cáncer de pulmón que la mejor estrategia para poder tratar un cáncer es si no aparece este cáncer porque al final un cáncer siempre es una enfermedad altamente compleja y si queremos luchar o en el caso de la historia nos ha enseñado que para luchar contra el cáncer de pulmón, la mejor estrategia fue establecer a nivel político estrategias de prevención para que la gente dejase de fumar, cuando se fumaba a nivel histórico con unas cifras totalmente desmesuradas.

Entonces en la actual pandemia de sedentarismo y obesidad en la que están apareciendo cánceres ligados a este estilo de vida actual en personas cada vez más jóvenes, la mejor estrategia sin duda por supuesto tenemos que seguir investigando en los mecanismos que subyacen a estos tumores o estos nuevos casos de cáncer, pero la mejor estrategia siempre será la prevención.

—Siempre. Acabas de decirlo, llama la atención que cada vez haya más cáncer en los jóvenes, sobre todo de estómago, de colon y de mamas.

Son cánceres que van muy vinculados, todavía no se conocen muy bien las causas porque son cánceres que están registrándose en los últimos años, pero sí es verdad que los científicos, los investigadores y sobre todo los clínicos están viendo personas cada vez más jóvenes. con este tipo de tumores. Entonces, una de las posibles explicaciones, que no es la única, se establece en el estilo de vida actual, cada vez somos más sedentarios y también un factor muy importante es que tenemos una disponibilidad de comida en forma de ultra procesados casi indefinida.

Podemos, tú abres la nevera y puedes comer la cantidad de comida que tú quieras, entonces el hecho de que no necesitas moverte para poder sobrevivir y que a dos metros de distancia te puedas levantar del sofá, puedas ir a la nevera y comer todas las calorías que tú puedas, este combo energético hace que las posibilidades de poder tener un cáncer asociado a factores metabólicos, más allá por supuesto de los factores genéticos, hace que la predisposición sea muchísimo mayor.

El alcohol también es un factor importante. Lo que pasa es que con el alcohol tenemos la visión de que como sociedad concebimos que el tabaco es un factor de riesgo absolutamente ligado al cáncer, pero la mentalidad es que el alcohol como se asocia más a lo lúdico, a que una copa no pasa nada, sabemos que actualmente la cantidad tolerable de alcohol para la salud, la máxima saludable, es cero.

—La genética, ¿qué culpa tiene? Pues la genética es la gran culpable del cáncer, el cáncer es una enfermedad genética, siempre empieza con una mutación. Como personas tenemos no es que tengamos un destino que esté marcado, pero tenemos unas cartas.

Tenemos una sinfonía y eso es lo que nos ha tocado, pero como sociedad y como personas individuales y como sociedad global tenemos que entender que nosotros tenemos las teclas, pero tenemos la capacidad de tocar esa sinfonía con el ambiente, con ese exponema que es determinante para la evolución o para la progresión o para que en un futuro podamos o no, o podamos tener más riesgo o no de tener cáncer en el futuro.

Entonces, es cierto que el cáncer es una enfermedad genérica, eso es indudable, es una enfermedad que también tiene un componente azaroso muy importante. Puedes ser una persona súper saludable, cuidarte mucho y puedes llegar a tener cáncer en el futuro, porque el riesgo siempre va a estar ahí. Pero la capacidad que tengas tú, por así decirlo, de forma metafórica, de tocar esa sinfonía, puede hacer que el riesgo en el futuro sea lo mínimo o lo más posible reducido. Está claro que el ejercicio físico no te va a librar de la enfermedad, evidentemente, pero te va a ayudar por todo lo que estás contando y todos los beneficios que aporta.

—Hay otra cosa también importante, y es que antes, hace unos cuantos años, cuando alguien enfermaba de cáncer, la efectividad del tratamiento y los propios efectos secundarios a menudo no podían comprobarse porque la calidad o los años de vida, eran mucho menores.

Ahora los tratamientos cada vez son más eficaces, la gente sobrevive más al cáncer, pero al final cuando tienes que luchar contra una enfermedad que es tan mortal, tienes que ir con todo.

Los tratamientos que se diseñan, si bien cada día son más localizados, tienen efectos secundarios que pueden complicar la vida de las personas que han sobrevivido a la enfermedad o que la tienen ya. Muchos de estos tratamientos son cariotóxicos, pueden tener efectos secundarios como incrementar el riesgo de tener diabetes, obesidad, y sabemos que para paliar estos efectos secundarios el ejercicio físico es fundamental porque puede mejorar la función cardiovascular, puede mejorar la función metabólica y sobre todo también la función inmune que es muy importante para que el riesgo de reincidir o de que una persona vuelva a tener cáncer, pues sabiendo que el ejercicio físico puede llegar a ser un factor que puede atenuar el riesgo de volver a tener cáncer en el futuro.

—Me quedo con que el ser humano está diseñado para moverse.

El ser humano está diseñado para moverse. Entonces una de las claves para que la especie humana sea más longeva ha sido los niveles elevados de actividad física sobre todo en la vejez.

Que las abuelas fuesen activas permitía que pudiesen cuidar a los niños y esto hacía que el éxito reproductivo de las familias fuese muchísimo mayor. Si una persona tiene a su abuela activa puede cuidar a muchos más niños y el éxito de la especie pues es este. Entonces el hecho de que tengamos una sociedad o hayamos tenido una sociedad activa en la mayor parte del tiempo ha hecho que las adaptaciones o nuestra morfología, nuestro cuerpo humano está diseñado para moverse porque la evolución ha querido que hasta en las etapas más tardías las especies fuesen más activas.

Puedes seguir la entrevista en Spotify y Youtube.

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