Hoy Rosa pasa página, tiene entrevista cinematográfica. La película, es la adaptación de la novela: “La huella del mal” (Planeta), que tuvo un gran impacto tanto en su lectura, como en volumen de ventas.
La película está dirigida por el mismo autor de la novela en la que se basa, Manuel Ríos San Martín, con Blanca Suárez, Daniel Grao, Aria Bedmar, Víctor Palmero, Cosimo Fusto, Fernando Cayo, entre otros actores. Atapuerca es el escenario principal dónde está ambientada.
“Durante la visita guiada de un colegio al Centro de Arqueología Experimental, unos chavales encuentran el cuerpo de una joven en el lugar donde debería estar la réplica de un enterramiento neandertal. La mujer muerta es Eva Santos, una chica del pueblo cercano a Atapuerca”
P.—¿Cuáles han sido los principales retos, en la adaptación a la película, teniendo en cuenta la licencia que se toma un autor a la hora de escribir una novela?
R.—Sí, totalmente. Ahora que tengo muchos amigos escritores, siempre hay polémica con las adaptaciones. Pero quise tener la opinión desde fuera de Victoria Dal Vera, la guionista, con la que trabajo habitualmente, y entonces sí que nos pusimos una serie de normas para leer la novela. Y entre las 500 páginas, hay que dejarlas en 100. Hay que ser muy cruel con tu propia novela.
Lo que no tuviera que ver con la prehistoria, fuera. En la novela hay dos tiempos y dos espacios. Hay un crimen que sucede en Asturias y otro que sucede en Burgos. Aquí los dos suceden en Burgos. Eso unifica muchísimo, parece mentira, porque en la novela funcionaba, pero en película fue un gran acierto porque genera muchísima más tensión. Y los flashbacks se quedan en muy poquito, prácticamente en una cosa emocional.
Las películas necesitan más acción. Una novela no necesita demasiada acción, aunque nos parezca que sí, pero no describes peleas o puñetazos. Entonces, bueno, una serie de normas que nos pusimos creo que al final conseguimos una adaptación que está muy bien pensando en película, no en novela.

P.—Atapuerca, un lugar ideal. No sé si tuviste mucho protocolo para poder filmar ahí.
R.—Ya conocía a José María Bermúdez de Castro, de cuando escribí la novela, que entonces era uno de los codirectores y me había asesorado de la parte científica, pero claro no es lo mismo llevarte bien y escribir una novela, que meter un equipo de 80 personas, cámaras, grúas de 30 metros, o sea complicado.
Aurora Martín era la directora y coordinadora del museo, y al final se dio cuenta de que era bueno para Atapuerca, que éramos gente muy seria, y se hizo siempre con su supervisión.
Siempre tuvimos una persona de las excavaciones con nosotros, una arqueóloga, pero salió todo muy bien y la verdad es que Atapuerca es espectacular, el que no lo haya conocido no sólo ya por lo que significa, no solo los huesos que se han encontrado, y toda la repercusión, también porque visualmente es muy bonito.

P.—¿Cómo fue la selección de los actores? Por cierto, una interpretación buenísima.
R.—Sí, estoy de acuerdo, muy contento con los actores. Daniel, muchas veces me preguntan ¿cuando escribes piensas en algún actor? Y la verdad es que habitualmente no. Pero cuando acabé La huella del mal, me dije ¿quién podría hacer estos personajes? Y solo se me ocurrió el protagonista masculino para Daniel Grau. Y de hecho le mandé una novela, pensando en si algún día se haría ... .de eso han pasado casi cinco años, hasta que hace un año lo escribí para decirte que se hacía. Y a raíz de ahí retomamos.
Con Blanca surgieron conversaciones con Televisión Española y la productora. Pensamos en quién podría protagonizar un personaje tan potente y pensamos en ella.
Blanca no había hecho nunca un papel de policía, y me parecía que era también un reto. Le mandé el guión un viernes y el domingo, tuvimos su respuesta.
Entre ellos dos hay mucha química y curiosamente no se conocen.

Es una cosa muy difícil de explicar del cine. Cuando se habla de química. En este caso son actores que nunca han trabajado juntos, que no se conocen, y que de repente se ponen juntos, se miran y pasan cosas.
P.—¿Has tenido que renunciar a algunas escenas?
R.—Sí, alguna secuencia de acción que era más ambiciosa y he tenido que simplificarla un poco, porque al final es una película de un presupuesto alto, muy razonable, pero no es una película americana.
P.— Sexo abundante en la película. No sé si has tratado de incomodar o de seducir al espectador.
R.—En la novela ya había sexo. Entre cosas porque es todo muy primitivo. Hay sobre todo dos momentos muy intensos.
Hay uno que sí que está un poco antes en la película, que es un clip que creo que funciona muy bien para descolocar a todo el mundo, o sea de repente pasan muchas cosas en paralelo, entre las cuales hay sexo también y te impacta. Y luego hay otro momento que no puedo contar mucho, que para mí es lo mejor de la película. Hay una zona, los veinte minutos finales de la película que me parece que son muy buenos.
Hay sexo, sí pero está muy justificado. Y es una decisión que hablé con todos. Con televisión española, con Netflix, que también está en la película para que estuviéramos de acuerdo, lo hablé con los actores, y tuvimos una coordinadora de intimidad, que eso ahora es muy importante y se agradece muchísimo, porque ahora todo está mucho más pactado y quiero que los actores lo vean como un lugar seguro.
Y por otro lado yo creo que hay algo en ese final espectacular que bueno, es un riesgo, yo lo he hablado mucho con los actores, nos estamos arriesgando pero bueno nos tiramos todos a la piscina y creo que funciona.

P.—No sé si te atrajo más explorar la violencia que hay inherente en el ser humano o la propia empatía. O buscaste un equilibrio.
R.—Ese equilibrio es fundamental. En Atapuerca se han encontrado huesos de una niña de 10 años que la sacó adelante la familia.
Se ha estudiado qué enfermedad tenía, era una niña probablemente intelectualmente muy limitada e incluso probablemente con problemas psicomotrices, o sea, con muchos problemas y vivió 10 años. Eso significa que toda la familia apoyó a esa niña porque no es solo la madre. En esa época tan complicada, hace 400.000 años, toda la familia le apoyó.
Y la película se mueve entre ambas cosas: qué nos define más, La violencia que evidentemente sigue presente o la empatía que también lo está.
Personalmente, cuando me preguntan esto, es verdad que la violencia llama mucho la atención. Pero, por ejemplo, estamos en Madrid y somos casi 4 millones de personas. Al final, la gente se para en los semáforos, vas a una tienda y compras y lo pagas, deja pasar a una señora... La mayoría de la gente es amable. Lo que pasa es que cuando hay un violento, es capaz de generar mucha violencia alrededor y eso es lo peligroso.
P.—¿No te parece que la violencia es algo innato, y que por suerte la mayoría no lo manifiesta, y lo adormece?
R.—Sí. Hay un momento que dicen en la película la violencia nos ha traído hasta aquí, ha sido útil y es verdad. Ha sido útil la violencia y entonces está en nuestros genes. Lo que pasa es que nosotros, esto lo dice mucho Juan Luis Arzuaga, somos unos monos muy muy civilizados y nos hemos autoeducado mucho y nos hemos controlado mucho y estamos bastante pues eso, bastante tranquilos en general, pero hay detonantes que saltan a veces al fútbol, a veces a las guerras, a veces el odio a los inmigrantes,etc.
P.—Sin la violencia seguramente la especie no hubiera evolucionado.
R.—Pues no habría llegado hasta aquí casi seguro, de hecho, está estudiado que ha habido algunos cuellos de botella en algunos momentos de la prehistoria donde quedaban muy pocos humanos, o sea, estuvimos muy a punto de extinguirnos y probablemente la violencia junto con la inteligencia y junto con la capacidad de colaboración que es muy importante en algunas especies y en la humana, en las orcas también, en los elefantes, pero en los humanos es importantísima la capacidad de colaboración, no podemos tampoco olvidarnos de ella, pero bueno todo eso pues consiguió que efectivamente nos volviésemos a reproducir y al final evolucionamos hasta donde estamos ahora.
P.—¿Cuándo crees que dejó de ser la violencia, una necesidad para sobrevivir y se convirtió en algo consciente, planificado y ejecutado?
R.—Esa es una gran pregunta. Hay un momento que Blanca Suárez dice en la película: “en qué momento de la evolución nos convertimos en unos putos asesinos”
Es difícil saber el momento donde la inteligencia dio un paso más y ya matábamos con crueldad. La película empieza, con una de los personajes que tiene un cráneo en la mano y cuenta que ese es el primer asesinato documentado de la humanidad. Porque es un cráneo que tiene dos golpes iguales, entonces hubo una intención, no fue un golpe solo. Y ese es el momento en el que tenemos constancia de que a lo mejor ya había una violencia más intencionada.

P.—El asesino de la huella del mal, ¿actúa por trauma o por instinto?
R.—Pues es una mezcla. Se habla mucho de los psicópatas, que de alguna manera se nace, se calla que un 2% de la humanidad, lo es de nacimiento. Y no tiene porqué desatarse a lo largo de su vida.
Pero a veces, es un suceso traumático el que desata la violencia. Puede ser a raíz de una violación, un maltrato a los padres, acoso. No te convierte en un psicópata pero sí que puedes ser más violento con tu pareja, o con tu entorno.
P.—¿El mensaje de la película refuerza el del libro, al revés, o no necesariamente?
R.—Creo que sí, a ver, a mí me gusta siempre poner el ejemplo del Nombre de la Rosa. El Nombre de la Rosa es una novela muy profunda que trata temas muy interesantes y la adaptación cinematográfica a mí me parece estupenda, porque tiene más acción, tiene más investigación, tiene más misterio, concentra eso, pero tiene lo suficiente de la parte filosófica como para dar un barniz que entiendas esa filosofía que hay de fondo.
Yo he intentado hacer algo parecido, que la película tenga más acción, más dinamismo, más estrés, a lo mejor, pero que sí mantiene un poco la filosofía que está en la novela. Entonces, no tiene tanto espacio, lógicamente, pero yo creo que está presente, ya no solo por las localizaciones, ahí te aporta algo que la novela no te aporta, o sea, tú ves a Atapuerca, ves el museo de la evolución, ves unas figuras de otros homínidos que ha habido en la historia, hay una secuencia muy bonita de uno de los personajes que está rodeado por diez figuras de diez especies humanas en diez momentos de la evolución, entonces hay cosas que visualmente aporta que la novela no las tiene y luego creo que los personajes también en determinados momentos tienen conversaciones muy relacionadas con la trama pero que nos introduce un poco en esta filosofía, antropología que está presente en la novela.
P.—Es una pregunta que me vas a decir que sí, pero quiero que me la argumentes: ¿estás contento con el resultado?
R.—Estoy contento, sí, la verdad es que sí. Ha sido complicado, una película difícil, con muchos exteriores, el rodaje duró, muchas semanas, pero estoy contento. Creo que ha quedado incluso mejor de lo que me imaginaba. Sí, quizás porque los espacios naturales han sido más grandes, o sea, fotografían mejor todavía de lo que yo me imaginaba. La directora de arte ha hecho un trabajo estupendo en algunas localizaciones como el taller de Béjar para el que lo haya leído sabe a lo que me refiero, el que ve la película es un sitio impactante, el director de fotografía ha trabajado muy bien, entonces creo que todo el equipo ha sumado para que al final el producto final fuera mejor de lo que es un guión que está bien y es entretenido de leer pero al final final, y como he dicho antes, los actores que estamos. Son muy buenos.

P.—¿Cuándo se estrena la película?
R.—La película se estrena el viernes 4 de abril, en todos los cines. Casi 200 salas en toda España. Sería difícil que no tuvieses una sala cerca de tu casa pero bueno puede ocurrir pero vamos yo creo que casi todos tendremos salas cerca de casa y luego se va a hacer un pase especial también que puede no está mal también porque a alguien le apetezca para lectores el jueves 10 a las 7 y media creo recordar que hemos dicho, no a las 8 a las 8 a las 8 en el cine Palacio de Hielo en Madrid se va a hacer un. Es una cosa especial, también organizada entre Planeta y la distribuidora. Habrá firma de libros para el que quiera, un pequeño coloquio. Entonces, bueno, creo que puede ser interesante para los lectores y si no pues que vayan al cine cuando quieran, que vale igual. que vayan al cine cuando quieran, que vale igual.
Entrevista: Rosa Sánchez de la Vega
Editor de sonido e imagen: Manuel Muñoz.
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