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La rentrée cambia de forma: no todo lo que sube esta semana viene de la ficción

Carmen Mola confirma el peso de Los Huérfanos y Adolescencia, de Lucía Galán, ensancha el mapa de los más vendidos.

Septiembre ha puesto a competir algunos de los lanzamientos más fuertes del otoño y esta semana la fotografía ha cambiado de verdad. Los Huérfanos, de Carmen Mola, acaba de irrumpir con la fuerza de uno de los grandes títulos de la temporada. Pero justo a su lado, Adolescencia, de Lucía Galán, ha dado un salto mucho menos previsible. Una gran novela ha llegado para ocupar su sitio. Lo inesperado es quién ha conseguido acompañarla.

La rentrée ya está en marcha de verdad. Hace una semana observábamos cómo las primeras novedades empezaban a ocupar las listas casi sin tiempo para asentarse. Ahora la fotografía ha cambiado. Algunos títulos han resistido, otros empiezan a perder terreno y han llegado los libros que llevaban meses esperando su turno.

Murdoku continúa arriba y confirma que lo suyo ha dejado de ser una sorpresa pasajera. Mientras septiembre renueva escaparates y mesas de novedades, el libro de Manuel Garand sigue encontrando lectores y obligando a convivir a los recién llegados con uno de los fenómenos editoriales más persistentes de los últimos meses.

Pero la gran entrada nueva de esta semana tiene nombre propio: Carmen Mola.

Los Huérfanos apenas ha necesitado llegar a las librerías para instalarse entre los títulos con mayor empuje. Y eso, aunque responda a la enorme capacidad de convocatoria que Carmen Mola ha construido libro a libro, no le resta mérito. Al contrario: confirma hasta qué punto cada nueva novela consigue convertirse en acontecimiento desde sus primeros días.

La entrada de Los Huérfanos es una de las grandes noticias editoriales de la semana. La anomalía empieza justo a su lado.

Cuando la sorpresa no llega desde la ficción

Mientras Los Huérfanos avanzaba con la fuerza de uno de los lanzamientos más potentes del otoño, Adolescencia, de Lucía Galán, empezaba a hacerse sitio entre los mismos libros.

Ahí cambia la historia.

Y aquí está, con claridad, la anomalía de esta semana: un libro de divulgación sobre adolescencia se ha colocado entre algunos de los grandes lanzamientos de ficción de septiembre. ¿Por qué es anómalo? Porque no compite desde el thriller, la novela histórica, el romance o la fantasía, ni responde a la lógica habitual de la rentrée literaria. Ha conseguido entrar en ese territorio desde otro lugar: una preocupación concreta de miles de familias.

No hablamos de una novela negra, de una saga, de un fenómeno romántico ni de uno de esos títulos llamados a protagonizar la temporada literaria. Hablamos de un libro de divulgación sobre una edad que inquieta, desconcierta y obliga muchas veces a aprender de nuevo a mirar a los hijos.

Lucía Galán escribe sobre los cambios físicos y emocionales, sobre la relación con los padres, las redes sociales, la autoestima, la sexualidad, los límites, la salud mental y esa distancia que puede abrirse casi de repente entre quienes hasta hace poco parecían entenderse sin demasiadas explicaciones.

Y ese libro está compitiendo ahora con algunas de las apuestas de ficción más fuertes de septiembre.

Ese es el dato que hace distinta esta semana.

No porque la no ficción no venda. Lo hace, y mucho. Tampoco porque Lucía Galán parta de cero. Lleva años escribiendo, divulgando y construyendo una comunidad de lectores. Lo llamativo está en que Adolescencia ha atravesado muy deprisa el espacio en el que cabría esperar encontrarlo y ha aparecido rodeado de novelas concebidas para disputar los primeros puestos de la temporada.

Dos movimientos muy distintos

La fuerza de Carmen Mola y el salto de Lucía Galán cuentan dos historias diferentes, y precisamente por eso resulta interesante verlas juntas.

Por un lado, Los Huérfanos confirma el enorme poder de arrastre de un nombre que ya forma parte de los grandes acontecimientos editoriales del año. Su entrada no es menor por ser esperada: llegar con expectativas altas y responder a ellas también es una forma de éxito.

Por otro, Adolescencia introduce una variable distinta.

No compite únicamente un nombre conocido. Compite un asunto que parece haber encontrado a sus lectores justo en el momento en que estos estaban buscándolo.

La adolescencia ocupa cada vez más espacio en muchas familias: cambios emocionales, redes sociales, salud mental, límites, sexualidad, autoestima, relaciones entre padres e hijos o esa sensación tan frecuente de que aquello que funcionaba durante la infancia deja de funcionar de repente.

Ese lector no tiene por qué estar buscando una novedad literaria. Puede estar buscando respuestas.

Y esta semana esas respuestas se han abierto paso entre los thrillers y las grandes novelas de septiembre.

Septiembre empieza a seleccionar

La ficción sigue marcando buena parte del ritmo. La inquilina, de Freida McFadden, continúa demostrando que su entrada de la semana pasada no fue solo un fogonazo. El llanto de los muertos, de Camilla Läckberg, resiste la llegada de nuevos competidores. Pajaritos preñados, de Andrea Abreu, ha firmado una de las incorporaciones literarias más fuertes de estos primeros días de septiembre.

Y ahora se suma Los Huérfanos, que entra directamente en esa pelea.

Pero esta semana aparece una pregunta distinta: ¿qué ocurre cuando el lector no llega buscando una historia, sino una respuesta?

Quizá parte de la fuerza de Adolescencia esté ahí.

Septiembre no solo es rentrée editorial. También es vuelta a las aulas, regreso a las rutinas, nuevos horarios, nuevas etapas y familias que vuelven a encontrarse con problemas que durante el verano podían permanecer algo más difusos.

El libro llega, por tanto, a un terreno que no depende únicamente del gusto literario. Llega a una preocupación concreta.

Y mientras los grandes nombres de la ficción compiten por atraer al lector hacia una nueva historia, Adolescencia encuentra al suyo preguntándose cómo acompañar una etapa que a veces parece cambiarlo todo.

Ya no basta con llegar

Esta semana también empieza a verse algo que septiembre todavía no permitía observar hace unos días: quién permanece después del primer impulso.

La inquilina sigue defendiendo posiciones. Läckberg continúa presente. El segundo volumen de Murdoku, Viaje al pasado, demuestra que el fenómeno empieza a extenderse más allá de un solo título. Otros libros que llegaron antes de la gran avalancha siguen resistiendo mientras las novedades intentan desplazarlos.

La rentrée entra así en una fase más interesante.

Llegar arriba durante los primeros días puede depender de la expectación, de una comunidad fiel o de una campaña muy visible. Mantenerse cuando cada semana desembarcan nuevos títulos empieza a contar otra historia.

Por eso Carmen Mola importa mucho esta semana. Los Huérfanos ha llegado y ha movido la fotografía.

La anomalía no consiste en restarle mérito a ese desembarco, sino en comprobar que, a su lado, un libro sobre adolescencia ha conseguido entrar en un territorio dominado por algunos de los grandes nombres de la ficción.

No sabemos todavía cuánto durará.

Puede que dentro de una semana la fotografía vuelva a cambiar. Esa es precisamente la razón de esta sección: no convertir una lista en una sentencia, sino mirar qué se mueve dentro de ella y preguntarnos por qué.

Esta semana hay dos movimientos claros.

Carmen Mola confirma su fuerza. Lucía Galán rompe el guion.

1. Murdoku, de Manuel Garand. Porque continúa resistiendo arriba mientras septiembre cambia prácticamente todos los nombres que tiene alrededor.

2. Los Huérfanos, de Carmen Mola. Porque protagoniza la gran entrada de la semana y confirma la enorme capacidad de Carmen Mola para convertir cada nueva novela en acontecimiento editorial.

3. Adolescencia, de Lucía Galán. Porque protagoniza la anomalía: un libro de divulgación ha conseguido entrar en la pelea de algunos de los lanzamientos de ficción más fuertes de septiembre.

4. La inquilina, de Freida McFadden. Porque después de una entrada rapidísima empieza a demostrar algo más difícil: que también sabe permanecer.

5. El llanto de los muertos, de Camilla Läckberg. Porque continúa defendiendo su sitio cuando cada nueva semana incorpora competidores capaces de mover las listas.

6. Pajaritos preñados, de Andrea Abreu. Porque ha firmado una de las incorporaciones literarias más potentes de esta rentrée y sigue siendo uno de los títulos que merece observarse.

7. Murdoku: Viaje al pasado, de Manuel Garand. Porque confirma que el fenómeno ya no depende de un único libro y empieza a construir continuidad propia.

8. El partido más largo, de Rachel Reid. Porque el romance deportivo sigue demostrando el peso de comunidades lectoras capaces de sostener un título frente a lanzamientos mucho más visibles.

9. El falsificador, de Rafael Tarradas Bultó. Porque mantiene presencia cuando septiembre empieza a apretar y las mesas de novedades se renuevan casi a diario.

10. Casa, de Alejandro Palomas. Porque continúa buscando su espacio en una de las semanas más competitivas del comienzo de temporada y su recorrido merece seguirse.

ROSA PASA PÁGINA

Rosa Sánchez de la Vega ha desarrollado su carrera en prensa escrita, digital y, especialmente, en radio, donde ha dirigido, coordinado y colaborado en programas vinculados a la literatura, el arte y la cultura. El micrófono ha marcado buena parte de su trayectoria y una forma propia de entender la entrevista y la divulgación cultural. De esa experiencia nacen proyectos como Rosa Pasa Página y Autoras de palabra con Rosa, en MAGAS (El Español).
 
Rosa Pasa Página da nombre a una revista digital de periodismo literario y actualidad cultural, con la entrevista como uno de sus principales ejes y una mirada abierta al cine y al arte.

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