Marco Pozzi y Álvaro Martínez-Marco«No creerse más listo que el mercado.»

Aprender a invertir no consiste en hacerse rico rápidamente, sino en entender cómo funciona el dinero y evitar los errores que casi todos cometemos.

Invertir empieza mucho antes de poner dinero en el mercado

El dinero está presente en casi todas las decisiones que tomamos, pero entender cómo funciona sigue siendo una asignatura pendiente para la mayoría. Entre el ruido de las redes sociales, las promesas de riqueza rápida y un lenguaje financiero que a menudo parece inaccesible, tomar buenas decisiones no siempre resulta sencillo.

Con Finanzas canallas, Marco Pozzi, inversor y gestor patrimonial, y Álvaro Martínez-Marco, emprendedor especializado en estrategia empresarial, proponen justo lo contrario: explicar la economía y la inversión desde ejemplos cotidianos y con un lenguaje directo, demostrando que entender las finanzas no debería ser un privilegio reservado a los expertos.

P. Mucha gente piensa que invertir es solo para quien tiene dinero de sobra. ¿Qué debería hacer una persona corriente antes de plantearse siquiera dar ese paso?

Álvaro Martínez-Marco. Nosotros defendemos una idea que no hemos inventado: primero págate a ti mismo.

Da igual que tengas mucho o poco dinero, que vivas solo o que tengas personas a tu cargo. Lo primero es separar los gastos del día a día y los compromisos de aquello que pertenece al medio y largo plazo, del castillo que estás construyendo para ti.

Esa es la diferenciación que nos gusta hacer. Una vez la tienes clara, puedes pasar al siguiente nivel. No es tan relevante la situación en la que estés, sino cómo afrontas esa separación entre dos canales: el del día a día, con las necesidades y los gastos inevitables, y el dinero que estás dispuesto a poner en juego.

Ahí es donde empieza realmente la inversión. Una vez has separado los compromisos, el gasto recurrente, los gastos hormiga y lo que realmente estás dispuesto a poner en juego, ese es tu póker particular.

Cuando tienes clara esa diferenciación, empiezas a tener respeto, pero no miedo. No se trata de perder dinero, sino de invertir un capital del que puedes prescindir en el corto plazo con la ambición de hacerlo crecer. También puede ocurrir que esa inversión quede parada durante un tiempo, que es algo de lo que hablábamos antes de la publicación del libro.

Lo primero es tener muy claro cuál es el fondo que necesitamos para afrontar el día a día y cualquier emergencia y, por otro lado, lo que Marco llama el «fondo canalla», que es el siguiente paso.

Invertir por codicia suele ser el principio del error

P. ¿Cuáles son las estrategias que recomendáis para invertir sin caer en la improvisación y en las trampas?

Marco Pozzi. Lo primero, no escuchar a tu primo o a tu cuñado, el genio de las inversiones. Siempre hay alguno. O algún amigo que, por codicia, te incita a invertir cuando todo está subiendo.

La gente invierte por codicia. Vivimos en un mundo de una inmediatez tremenda, en el que todo el mundo quiere hacerse rico antes de los treinta años y encontrar las cinco claves para ser rico sin tener que trabajar.

Eso no está en el libro. Aquí aparecen otras cosas que ayudan a controlar la situación, a entender los conceptos y las herramientas con un lenguaje muy sencillo.

Álvaro Martínez-Marco. Y también hay que evitar el miedo.

Si has tomado la decisión de invertir después de estudiarlo, de asesorarte o después de haberte leído el libro, lo que no puede ocurrir es que el miedo te haga vender cuando todo el mundo está vendiendo.

Compras un piso, baja el precio del metro cuadrado y decides vender. Vendes con pérdidas, sigues pagando la hipoteca y arrastras una deuda importante.

En los mercados financieros ocurre exactamente igual. Hay gente que decide entrar porque alguien ha dicho que es el momento de comprar oro cuando ya está en 5.000. Entra por codicia. ¿Por qué no invirtió antes, cuando estaba en 4.000?

Se mete cuando el oro sube a 5.400, o cuando la plata está disparada.

Marco Pozzi. Y la plata cayó un 30 % en trece minutos.

¿Por qué? Porque esa volatilidad forma parte del mercado. Allí están las manos fuertes, que ya habían invertido mucho antes. Ellos dicen: «Yo compré cuando la plata estaba a 50 o cuando el oro estaba a 2.500. Ahora vendo porque gano mucho dinero». Y quienes acaban de entrar son los que se quedan atrapados.

Eso es lo que pasa y eso es lo que hay que entender.

Nosotros intentamos explicar cómo funcionan esas estrategias de acumulación de material o de compra de acciones cuando los grandes inversores empiezan a comprar de forma silenciosa. Después llega el retail, compra, el precio sube y es entonces cuando los grandes salen.

Y hay otra cosa que siempre le digo a Álvaro: no hay que enamorarse de ninguna inversión.

Cuando inviertes, lo haces para evitar perder dinero y para ganarlo. Si te enamoras de una inversión y la mantienes por amor, llegará un momento en que no la venderás nunca y acabarás viéndola entrar en pérdidas.

Creo que esas son las dos grandes ideas: no invertir por codicia, no vender por miedo y no enamorarte de ninguna inversión, da igual que sea Bitcoin, acciones de Telefónica, café o pisos, que ahora vuelven a estar de moda.

Cuando cualquier cosa puede convertirse en una inversión

P. ¿Cuál es la inversión más surrealista?

Marco Pozzi. Ahora mismo diría que Polymarket. Nos parece una idea muy interesante.

El concepto es muy claro. Han inventado una casa de apuestas, aunque no pueden llamarla así porque legalmente no lo es. Lo llaman mercado predictivo en tiempo real.

Álvaro Martínez-Marco. Mercado predictivo.

Marco Pozzi. Sí, ya veo que Álvaro tiene mejor memoria que yo. Lo que hacen es permitir que la gente invierta en apuestas sobre cualquier acontecimiento.

Esta misma mañana leía que se había abierto una apuesta de 180.000 dólares en la que alguien podía ganar tres millones y medio. Apostaba a que Netanyahu dimitía antes del 31 de marzo o incluso a que era asesinado antes de esa fecha.

Esa apuesta está abierta y cualquiera puede entrar y participar. Hay miles y miles de apuestas de ese tipo.

Creo que ahora mismo es el mercado más especulativo que existe, porque las criptomonedas, que durante mucho tiempo fueron muy especulativas, empiezan a convertirse en un activo bastante consolidado.

Álvaro Martínez-Marco. Siguen teniendo mucha volatilidad, pero incluso los grandes bancos estadounidenses ya recomiendan a algunos de sus grandes clientes destinar entre un 1 % y un 2 % de su cartera a criptomonedas.

La cripto ya no da tanto miedo como antes.

Y, hablando de inversiones asimétricas y extrañas, tenemos el café, el algodón…

Marco Pozzi. Estamos volviendo a una etapa en la que se busca ese tipo de activos. Se habla mucho de si las criptomonedas están correlacionadas o no con los mercados, de si son o no un activo refugio.

El oro está en máximos, la plata está en máximos. También vemos subir las baterías de litio, el cobalto y el aluminio.

En este ecosistema, con las commodities, las materias primas y los materiales en bruto en máximos, empiezan a despertar interés activos que antes parecían impensables, como el algodón o el café.

La mejor inversión no siempre tiene que ver con el dinero

P. Habrá quien piense que la mejor inversión sigue siendo un buen colegio para los hijos.

Marco Pozzi. Totalmente. Para mí, la mejor inversión siempre es la educación.

La economía se entiende mejor cuando habla de nuestra vida

P. Finanzas canallas explica la economía a través de ejemplos cotidianos, desde el fútbol hasta OnlyFans. ¿Qué enseñan esos mercados sobre economía que los manuales tradicionales suelen ignorar?

Álvaro Martínez-Marco. Lo primero, una gran dosis de realidad. Todos esos ejemplos mezclan ingredientes muy humanos y muy cercanos a nuestras rutinas.

Nosotros creemos en democratizar el acceso a conceptos complejos y, por eso, decidimos explicarlos utilizando elementos que ya forman parte de nuestro día a día: el deporte, las conversaciones de sobremesa, las redes sociales o todo aquello con lo que convivimos.

La mejor forma de comprender conceptos económicos complejos es relacionarlos con situaciones que ya conocemos. No queríamos que la economía ni la microeconomía fueran algo aburrido o inaccesible, sino que ese conocimiento llegara de abajo arriba y se convirtiera en un conjunto de herramientas útiles para que cada persona pudiera tomar las riendas de su propio bolsillo.

Marco Pozzi. Hemos hecho justo lo contrario de lo habitual. En vez de empezar por lo difícil para intentar llegar a lo sencillo, empezamos por lo sencillo para conducir al lector hacia lo complejo.

El pádel, por ejemplo, es un deporte con una expansión enorme en España y en todo el mundo. Ahí podemos hablar de la inflación de los precios, de los salarios de los jugadores o de los contratos publicitarios. Todo eso son fenómenos económicos.

Es mucho más fácil explicarle a mi hijo por qué HP paga 50 millones de euros por aparecer en la camiseta del Real Madrid que empezar hablándole de conceptos teóricos. A partir de ese ejemplo puede comprender perfectamente muchas ideas económicas porque forman parte de algo que le interesa.

P. Claro, porque parte de algo que ya conoce.

Marco Pozzi. Exactamente. Si yo le hablo de la ley de los rendimientos decrecientes o le cito a Keynes, me mirará diciendo: «Papá, ¿de qué me estás hablando?».

Pero si le hablo de fútbol, de pádel o de plataformas como OnlyFans —no para nuestros hijos, evidentemente— parto de algo que ya ha oído mencionar.

OnlyFans, por ejemplo, es una empresa muy conocida y muy poca gente sabe que es una de las compañías que más factura por empleado en el mundo.

Álvaro Martínez-Marco. Creo que tiene alrededor de treinta empleados y factura unos 4.000 millones de euros.

Marco Pozzi. Exacto. A nosotros nos llamó la atención ese dato. Todo el mundo conoce OnlyFans por el tipo de contenido que ofrece, pero nosotros quisimos fijarnos en su modelo de negocio y en la facturación que genera por empleado.

Confundir precio con valor es uno de los errores más habituales

P. ¿Por qué la gente sigue pagando felizmente por experiencias que, económicamente, no le benefician? ¿Y qué revela eso sobre la psicología del consumidor?

Álvaro Martínez-Marco. Ese comportamiento refleja muy bien cómo nos relacionamos con el dinero en nuestro día a día.

En el libro utilizamos ejemplos como Starbucks o determinadas entradas con precios muy elevados porque muchas veces confundimos precio con valor. Esa es una de las grandes distorsiones que condicionan nuestras decisiones.

Estamos dispuestos a pagar determinadas suscripciones, como Netflix, o a asumir gastos recurrentes que, sumados, terminan desplazando decisiones mucho más importantes, como el ahorro, la inversión o mantener una estrategia inversora estable en el tiempo.

Nuestra propuesta es justo la contraria. Primero debemos disponer de un conjunto de herramientas útiles, tener claro cuál es nuestro objetivo, en qué momento vital estamos y qué necesitamos.

Solo después tiene sentido ordenar el resto: el fondo de emergencia, el fondo de seguridad, la gestión familiar, quién lleva las cuentas, qué suscripciones mantenemos, cuánto destinamos al ocio, a los abonos deportivos, a la cultura o a cualquier otra experiencia.

Todo eso es importante, pero siempre después de haber consolidado los principios básicos de unas finanzas personales sanas. Precisamente la tercera parte del libro está dedicada a ofrecer ese conjunto de herramientas prácticas para que cada persona pueda tomar las riendas de sus finanzas.

Marco Pozzi. En definitiva, hemos intentado explicar qué funciona realmente y qué no.

Lo primero que descubrimos es que hay que controlar el gasto de casa. Muchísima gente tiene Netflix, HBO, el gimnasio al que apenas va… Son seis euros por aquí, diez por allá.

Cuando sumas todas esas cantidades, en algunas familias el impacto es pequeño porque tienen ingresos altos. Pero en otras familias, con sueldos más ajustados, el resultado es sorprendente.

Álvaro Martínez-Marco. Incluso aunque fueran 1.800 euros al año, sigue siendo mucho dinero.

Hace poco hablaba con un taxista que pagaba 160 euros al mes entre los teléfonos y el acceso al fútbol. Son casi 2.000 euros al año.

Para ganar 2.000 euros netos probablemente tenga que facturar bastante más. Sin embargo, lo veía como algo completamente normal porque ya forma parte de sus gastos habituales.

Después decía que no conseguía ahorrar. Si acumulas ese tipo de gastos y además tienes otros, ahorrar resulta realmente complicado.

Marco Pozzi. Los salarios tampoco son especialmente altos. Primero hay que pagar el alquiler o la hipoteca y cubrir todas las necesidades básicas.

Álvaro Martínez-Marco. El principal problema es que el peso de la vivienda ha cambiado muchísimo respecto a la generación de nuestros padres. Antes representaba alrededor del 20 % del presupuesto familiar.

Hoy encontrar un alquiler por menos de 700 euros ya es muy difícil, incluso hablamos de habitaciones. Ese coste condiciona completamente el resto de gastos.

Por eso la inversión suele quedarse para el final. Primero destinamos el dinero al ocio y a cubrir las necesidades básicas, y solo después pensamos en invertir.

La verdadera riqueza tiene más que ver con el tiempo que con el dinero

P. ¿Qué es la verdadera riqueza si no puede medirse en euros? ¿Cómo se refleja en lo cotidiano?

Marco Pozzi. Es un poco lo que hablábamos antes. Poder llegar cinco minutos tarde sin tener que pedir perdón. Ser dueño de tu tiempo.

A nosotros nos gusta definir la riqueza como tiempo y tranquilidad.

El otro día escuché una frase que no es mía y me gustó mucho: «La felicidad es tener buena salud y menos rencor». Me parece muy acertada.

Las finanzas personales también dependen del momento de la vida en el que estés

P. Disciplina financiera, paciencia y libertad personal. ¿Cómo se combinan en la vida real para tomar decisiones inteligentes?

Álvaro Martínez-Marco. Ese es un reino de taifas. Son elementos muy personales.

Hay dos frases que mi padre me ha repetido desde que era pequeño y que me han marcado profundamente.

La primera es: «Álvaro, piérdete en conversaciones infinitas». Es decir, deconstruye cualquier idea preconcebida que tengas sobre una persona, no tengas expectativas, siéntate a hablar con cualquiera, aprende de todos, filtra y sé una esponja.

La segunda es que nunca sabes dónde está la gran oportunidad. Hay que tener la mente completamente abierta.

Y eso me recuerda otra idea que se me quedó grabada cuando era muy pequeño. Todas las situaciones de la vida son como una caja de quesitos triangulares. Pongamos que tiene cuatro porciones, aunque podrían ser doce o dieciséis.

En cada etapa de la vida repartes esos quesitos de forma distinta. Puedes dedicar dos al trabajo, uno a la salud y otro a la familia, las amistades o las relaciones. Esa distribución cambia con el tiempo.

También nos gusta recordar que este libro está escrito por dos generaciones distintas: Marco, con 50 años, y yo, con 25. Cada uno reparte esos «quesitos» de una manera diferente según el momento vital en el que se encuentra.

¿Cuál es el equilibrio? ¿Cuál es el sweet spot, como dicen los ingleses? Eso depende de cada persona, de su tiempo y de su situación.

CINCO IDEAS DE LA ENTREVISTA

  • Invertir empieza mucho antes de comprar un activo.
  • La codicia y el miedo siguen siendo los grandes enemigos del inversor.
  • La paciencia continúa siendo la mejor estrategia financiera.
  • Muchas personas confunden precio con valor.
  • La verdadera riqueza también consiste en disponer de tiempo.

ENCONTRARÁS…

Una conversación sobre inversión, ahorro, finanzas personales, psicología del dinero, mercados financieros y educación financiera. Los autores de Finanzas canallas desmontan algunos de los errores más habituales al gestionar nuestro dinero y proponen una forma mucho más sencilla de entender la economía.


IDEAL PARA…

  • Quienes quieren empezar a invertir.
  • Personas interesadas en las finanzas personales.
  • Lectores que buscan entender la economía sin tecnicismos.
  • Jóvenes que quieren aprender a gestionar mejor su dinero.
  • Cualquier persona que quiera mejorar su relación con las finanzas.

¿De qué trata Finanzas canallas?

Es un libro que explica la economía, la inversión y las finanzas personales mediante ejemplos cotidianos y un lenguaje accesible.

¿Es un libro para principiantes?

Sí. Está pensado para cualquier persona que quiera comprender mejor cómo funciona el dinero sin necesidad de tener conocimientos previos.

¿Qué temas aborda?

Inversión, ahorro, mercados financieros, psicología del dinero, educación financiera, criptomonedas, consumo y toma de decisiones.


PREGUNTA AL LECTOR

¿Cuál ha sido la mejor inversión que has hecho en tu vida: dinero, tiempo o conocimiento?


FICHA DEL LIBRO

Título: Finanzas canallas

Autores: Marco Pozzi y Álvaro Martínez-Marco

Editorial: Editorial Planeta

Género: Economía | Finanzas personales | Inversión

Temas

  • Educación financiera
  • Inversión
  • Ahorro
  • Psicología del dinero
  • Mercados financieros
  • Economía cotidiana
  • Libertad financiera
  • Consumo