El Premio Comillas 2026 reconoce este año una historia que llevaba demasiado tiempo esperando ser contada con justicia. La soledad fue el precio, de Carmen Domingo, recupera la figura de Carmen Díez de Rivera, una mujer decisiva en la Transición española cuyo papel quedó muchas veces diluido bajo etiquetas cómodas y simplificadoras.
Domingo reconstruye su vida desde los márgenes del poder, ahí donde ella eligió situarse. Nacida en una familia aristocrática vinculada al franquismo, Díez de Rivera rompió pronto con el entorno que le había tocado por herencia. Buscó otros caminos: estudió en París, se empapó del pensamiento crítico de la época y trabajó como cooperante en África antes de regresar a España y formarse en Ciencias Políticas.
Su nombre quedó ligado al de Adolfo Suárez, primero en Televisión Española y después en la Presidencia del Gobierno. Desde la jefatura de su gabinete, y lejos de los focos, participó en algunos de los movimientos más delicados de la Transición. No era una figura decorativa: fue estratega, mediadora y puente entre posiciones enfrentadas. También mantuvo una relación de confianza constante con el rey Juan Carlos I en momentos clave del proceso democrático.
El libro desmonta el mito de la “musa” para mostrar a una mujer que trabajó sin descanso, que asumió costes personales y que entendió la política como servicio. Carmen Domingo pone el foco en ese trabajo silencioso, en las alianzas tejidas, en las negociaciones imposibles y en la construcción paciente de consensos.

Cuando el clima político se volvió irrespirable, Díez de Rivera dio un paso al lado y se marchó a Bruselas. Allí, como europarlamentaria, volvió a adelantarse a su tiempo defendiendo causas que entonces apenas tenían espacio: feminismo, ecologismo, derechos civiles. Su trayectoria demuestra una coherencia poco habitual: la misma valentía dentro y fuera del poder.
El jurado ha destacado el rigor documental del libro y el uso exhaustivo de fuentes, así como los testimonios de quienes la conocieron de cerca. El resultado es un retrato complejo, sin idealizaciones, que devuelve a Carmen Díez de Rivera el lugar que le corresponde en la historia.
Carmen Domingo, con una trayectoria marcada por el rescate de voces femeninas silenciadas, firma aquí una biografía necesaria. No para mirar atrás con nostalgia, sino para entender mejor de dónde venimos y quiénes hicieron posible el cambio.
La soledad fue el precio llegará a librerías el 11 de marzo, pero su lectura va mucho más allá de una fecha: es memoria, es reparación y es una invitación a revisar la Transición desde otra mirada.
