El hotel donde se celebró el desayuno de presentación de Bailando lo quitao no era un escenario cualquiera. Era, precisamente, el mismo en el que la protagonista de la novela, Josefa —Josi—, hizo el amor por última vez. Ana Milán cayó en la cuenta durante la conversación con la prensa y lo compartió en voz alta, sorprendida por la coincidencia.

La autora presentó así su primera novela, un libro que nace del personaje de Josi, una mujer de 79 años que repasa su vida desde la libertad y sin pedir permiso. Milán explicó que la historia llegó a través de esa voz protagonista y que su intención era contar una vida completa, con sus decisiones, sus errores y su manera de estar en el mundo.
“Quería que fuera rojo.”
“El mismo rojo que el labial de mi vida.”
“Ese rojo que llevo usando desde hace mucho tiempo.”
El diseño del libro también tuvo un peso especial. Milán insistió en que la portada debía ser roja, exactamente el mismo tono del carmín que utiliza desde hace años. Ese detalle, explicó, era importante para ella: el libro tenía que tener ese color reconocible desde el primer momento.

Durante el encuentro, habló del origen de la novela y del proceso de escritura. Señaló que no se trata de una autobiografía, aunque reconoce que comparte con su protagonista una manera de entender la libertad y de asumir las consecuencias de las decisiones propias. El personaje de Josi le permitió reunir historias escuchadas a lo largo del tiempo y construir un relato que atraviesa distintas etapas de una vida.
Milán también se refirió a la vejez, al paso del tiempo y a la forma en que se mira a las mujeres cuando envejecen. Defendió la importancia de contar esas historias sin suavizarlas y de no perder la memoria de quienes vivieron antes. La novela, dijo, nace de esa necesidad de narrar sin pedir permiso y de dejar constancia de una manera de vivir.
Bailando lo quitao marca su debut en la narrativa y, según explicó, responde a un impulso personal más que a un cálculo editorial. Un libro que gira en torno a la libertad, al amor y a la decisión de vivir con coherencia hasta el final.
